Conmemoración del 35 aniversario del Martirio de Mons. Romero

Mons. Oscar Arnulfo Romero fue un hombre de Dios lleno del amor al prójimo. Totalmente dedicado a trabajar por el Reino de Dios, promovió la Verdad y la Justicia para construir  la Paz. Su trabajo arduo y su ojo crítico frente a la realidad lo llevaron a denunciar las injusticias que vivía todo el pueblo de Dios y de manera especial los más pobres. Siendo él, arzobispo de San Salvador,  fue asesinado por un francotirador el 24 de marzo del 1980, mientras celebraba la Eucaristía en la capilla de la “Divina Providencia”.

Treinta y cinco años después de su martirio, Oscar Romero es un hombre muy reconocido a nivel mundial, pero poco conocido y su labor poco apreciada por un porcentaje considerable en El Salvador; recordarlo en nuestro pequeño país tiene un significado especial dado que el Papa Francisco ha reconocido su martirio y con ello ha dado paso concreto a su beatificación que celebraremos el 23 de mayo próximo.

 “Después de un largo proceso que ha visto muchas dificultades tanto por las oposiciones respecto al pensamiento y a la acción pastoral del arzobispo, ya sea por la situación de conflicto que se había creado a su alrededor, el proceso del caso se concluye. Romero se convierte como el primero de la larga lista de los Nuevos Mártires contemporáneos. El 24 de marzo —el día de su muerte— se ha convertido por decisión de la Conferencia Episcopal Italiana «Jornada de oración por los misioneros mártires». Y las Naciones Unidas han proclamado ese día «Día Internacional por el derecho a la Verdad en relación con Violaciones Graves de Derechos Humanos y de la Dignidad de las Víctimas». Dijo Mons. Vincenzo Paglia Postulador de la causa

 La imagen de Monseñor Romero es el símbolo religioso más grande de  El Salvador y, desde su asesinato, su legado ha traspasado fronteras y se ha convertido en un símbolo universal de la justicia y de la paz.

 El mundo ha cambiado mucho desde aquel lejano 1980, pero el pastor de un pequeño país de América Central, habla más fuerte. No deja de ser significativo que su beatificación tenga lugar mientras sobre la silla de Pedro está, por primera vez en la historia, un Papa latinoamericano que quiere una «Iglesia pobre para los pobres». Hay una coincidencia providencial“   Mons.Paglia

Dado que su imagen ha sido mal utilizada y debido a los dolores de la guerra,  ha habido muy poca educación sobre su vida. Tanto en la época en que él vivió como hoy. Oscar Romero es por muchos amado y odiado por otros tantos más; en palabras de Mons. Ricardo Urioste, amigo de Mons. Romero y Presidente de la fundación Romero: “Es el hombre más amado y el hombre más odiado en El Salvador al mismo tiempo”. Es por ello que ahora hay algunos que se preguntan ¿Quién era Mons. Romero?; ¿Qué fue lo que hizo?  y ¿Por qué la Iglesia lo declara beato y mártir?

 Es oportuno que, como Iglesia y de manera especial los salvadoreños, conozcamos su vida, su trabajo y el legado que nos deja; por eso, la Conferencia Episcopal de El Salvador declaró en 2014 un trienio sobre Mons. Romero. Ella elaboró un primer material como preparación para la celebración del centenario de su  natalicio con el objetivo de dar a conocer la figura de nuestro tan amado pastor. La temática del primer año es; “Monseñor Romero, Hombre de Dios”; la del segundo año es: “Monseñor Romero, Obispo y hombre de Iglesia”; y la del Tercer año es: “Monseñor Romero, Servidor de los Pobres”. Ciertamente la beatificación se adelantó a esta celebración pero ella nos ayudará a conocerle aún más desde la postura de Iglesia y a amarlo por lo que hizo  como testigo del Reino de Dios.

BEATIFICACIÓN

Mons. Vincenzo Paglia, que postuló su causa en el Vaticano, dijo a la prensa junto a las autoridades eclesiales y civiles del país luego de que se reunieran en privado en Casa Presidencial el 11 de marzo de este año 2015:  “El 23 de mayo de este año, monseñor Romero será proclamado beato en San Salvador“,

 Mons. Paglia manifestó, mientras estuvo en nuestro país,. que esta beatificación es un don extraordinario para toda la Iglesia en el mundo y en especial para todo El Salvador, porque “Romero desde el cielo se ha convertido en el pastor bueno y beato que une hoy a todo su pueblo, por el cual dio su propia vida”.

 La ceremonia de beatificación de Mons.  Romero se celebrará en la plaza del Divino Salvador del Mundo, de la capital salvadoreña, con una eucaristía presidida por el Cardenal Ángelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos del Vaticano.

El proceso de beatificación y canonización de Mons. Oscar Arnulfo Romero que se inició hace 21 años ha dado su primer fruto 35 años después de su martirio. Hoy, la conmemoración de este aniversario nos viste el corazón de alegría festiva y es el preámbulo de la gran fiesta que como país viviremos el próximo mes de mayo.

 Hoy el mundo vuelve a decir “San Romero de América” pero lo más grande aún es que toda la Iglesia Salvadoreña se UNE para reconocer como  Profeta y  Mártir a NUESTRO OBISPO BEATO Mons. Romero y desea seguir su ejemplo de luchar por la verdad, la justicia y la paz. El nos deja el legado de seguir sus pasos por amor a Dios y amor a los demás.

Marta Isabel Claros
Misionera laica salvadoreña