La Misión de la Familia

 

" O es misionera la familia, o no es cristiana" (SS. Juan Pablo II)

LA MISION DE LA FAMILIA CRISTIANA:

FAMILIA MISIONERA

Dios Amor nos ha regalado la familia para amar y ser amados. En ella y desde ella,  nosotros satisfacemos la necesidad de ser amados y de amar. De esto depende nuestro progreso y felicidad.

Somos amados por Dios Amor. El nos ha dado la vida,  nos ama personalmente, nos acompaña y guía, nos ayuda, como el mejor Amigo, ha dado la vida por nosotros. Quiere seguir haciendo todo por nosotros. Es nuestro Amigo, nuestro Maestro, nuestro Salvador.

El nos pide amarlo y amar a los demás con el amor de Dios: Ven, Sígueme, Vds. son mis amigos, permanezcan en mi amor, amaos los unos a los otros como yo os he amado. El mismo nos enseña y nos pide amar de una manera especial, como nos lo explica en I Cor 13. El amor es comprensivo, es servicial, es paciente, todo lo espera, todo lo soporta, no acaba nunca.

LA FAMILIAes  una comunidad íntima de vida y de amor. Por eso, la familia está llamada a cumplir una misión que tiene cinco dimensiones:

  1. Familia "servidora de la vida": en la familia se coopera responsablemente con Dios  en la transmisión y cuidado de la vida; ella es la responsable de la adecuada educación de los hijos.
  2. Familia "comunidad de personas":en la familia nos apreciamos como personas y nos ayudamos a la realización personal de cada uno de los miembros de la familia.
  3. Familia "promotora del desarrollo":la familia ayuda al progreso integral de cada uno de sus miembros y de toda la sociedad.
  4. Familia "pequeña Iglesia":la familia es imagen de Dios que es Vida, Verdad y Amor. Ella es Iglesia en pequeño, Iglesia doméstica. Comunidad eclesial evangelizadora.
  5. Familia "misionera":ella cumple su misión de evangelizarse y evangelizar. Hace discípulos para Jesús dentro de ella misma, en su comunidad y hacia todas las gentes.

Cumpliendo estas cuatro funciones se evangeliza y evangeliza.

Esta misiónque Dios ha encomendado a nuestra familia está indicada cuando Jesús nos manda:

  • "Permaneced en mi amor" (Ver Jn. 15)
  • "Amaos los unos a los otros como yo os amo"
  •  "Id y haced discípulos a todas las gentes" (Mt. 28, 19-20). Esta misión evangelizadora de la familia exige:
  • Ir
  • Hacer discípulos para Jesús
  • en la familia y hacia todas las gentes.
  • Bautizándolos
  • enseñándoles lo de Jesús: anunciando su Palabra y comunicando su amor.
  • En nombre de Jesús y con su ayuda.
  • Para que crean en El y se salven.

La familia ha recibido esta misión evangelizadora fundamentalmente en dos sacramentos: en el bautismo y en el matrimonio.  El Santo Padre nos lo explica así: “Si todo cristiano es corresponsable de la actividad misionera..., con mayor razón -apremiada por el celo misionero- se debe sentir la familia cristiana, asentada en un sacramento específico.” (Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 1994, n. 1).

La misión evangelizadora de la familia es universal: "La familia participa en la vida y en la misión eclesial en una triple acción evangelizadora: en su interior, en la comunidad de la que forma parte y en la Iglesia universal. En efecto, el sacramento del matrimonio 'constituye a los cónyuges y padres cristianos en testigos de Cristo hasta los últimos confines de la tierra, como verdaderos y propios misioneros del amor y de la vida' (Familiaris Consortio, n. 54)." (Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 1994, n. 3).  "La familia está llamada a ser signo misionero para los alejados, para las familias que no creen todavía y para las familias cristianas que no viven consecuentemente la fe recibida". ( Juan Pablo II, FC. 54 ).

Entonces, la familia tiene, por el bautismo y por el sacramento del matrimonio, un derecho- deber, una especial misión evangelizadora. En ella  y desde ella, cada uno y todos unidos en familia, están enviados  a evangelizar. La familia "misionera",  fiel a Jesucristo en el cumplimiento de su misión y a través de ella, crece y se santifica.

Por ello, "o es misionera la familia, o no es cristiana" (Juan Pablo II). La familia se hace cristiana cumpliendo su misión. Cumple su misión para ser cristiana.

Mons. Julio Daniel Botia 
Secretario Internacional 
Unión Apostolica del Clero