Plan de Formación

 

LA FORMACION DE LOS MIEMBROS DE LA

JUVENTUD MISIONERA 

La Juventud Misionera ayuda a que los jóvenes tengan una formación misionera integral, progresiva y armónica ya que se busca fundamentar todo en Jesús y en sus enseñanzas para corresponder con una vida de servicio misionero fiel y eficaz. La formación misionera los ha de acercar a Jesucristo para beber de esa fuente, fortalecerlos para la misión y aprender la vida y estilo misioneros. Los ha de orientar a servir a Dios Padre como verdaderos signos e instrumentos suyos. Para ello les brinda una formación  misionera a través de cuatro áreas (a cada una de ellas se dedica una semana cada mes) integradas así: Catequesis, Espiritualidad, Proyección Misionera  y Vida de Grupo.

 

¿Qué se pretende a través de las áreas?

Es un proceso cíclico basado en la experiencia milenaria de la Iglesia que abarca lo intelectual (catequesis), lo afectivo (espiritualidad), lo testimonial (proyección) y lo grupal. El único deseo es ofrecer una propuesta concreta que proporcione a los jóvenes un espacio para desplegar sus habilidades, su entusiasmo y sus valores con miras a la Evangelización.

 

SE DEBE TENER EN CUENTA…

  • Que son encuentros fraternos de Juventud Misionera más que simples reuniones
  • Cada uno tiene su metodología propia, sus dinámicas especiales y a veces sus lugares distintos
  • Cada encuentro es diferente y tiene su especialidad por lo cual no se realiza de la misma manera
  • El tiempo debe estar acorde con el ritmo de los jóvenes y depende del estilo de cada encuentro
  • Cada encuentro está marcado por la Palabra de Dios y propone compromisos concretos para cada semana
  • Los testimonios misioneros propuestos para los encuentros del mes son diversos:

*   Comentario y resonancia de la experiencia personal que cada uno vive en la semana

*  La invitación a otros (jóvenes o asesores) que tengan experiencia de servicio en lugares de misión o circunstancias especiales

*   Compartiendo y comentando noticias o artículos de revistas misioneras para el tema que se está reflexionando

 

Presentamos ahora los cuatro encuentros con los tres aspectos que deben comprender:

¿Qué es? ¿Para qué es? Y ¿Cómo hacer este encuentro?

 

Catequesis Misionera

Primer encuentro del mes, estudio doctrinal de un tema. En este encuentro se fundamentan los siguientes y al final del mes sólo se evalúa el contenido de la catequesis.

¿Qué es?

Este encuentro del grupo fermento está inspirado en la Palabra de Dios, de la cual se deducen las enseñanzas para la preparación de los misioneros en la Escuela de Jesús.

Es un encuentro que madura el conocimiento de Jesús, de la Iglesia y la misión.

Está pensado para que los jóvenes investiguen, hagan anotaciones, ilustren, saquen conclusiones, realicen talleres de reflexión, analicen, asuman compromisos y complementen el tema tratado con trabajos posteriores al encuentro

¿Para qué?

Pretende principalmente la formación de los jóvenes para que presten su servicio misionero con motivaciones serias y sean capaces de dar razón de su fe.

¿Cómo hacer este encuentro?

Se pueden usar varias técnicas de exposición. El animador debe ser creativo. Las guías de formación que ofrece las OMP, presentan solamente el desarrollo de un tema y unas sugerencias de cómo se podría realizar.

Puede hacerse también por medio de conferencias, talleres de estudio, trabajos grupales, mesas de discusión, paneles, exposiciones, dramatizaciones, videos, entre otros.

 

     Espiritualidad Misionera

     El segundo encuentro del mes.

¿Qué es?

No es una reunión. Es la celebración y vivencia de lo aprendido en el primer encuentro. El mensaje aprendido y asimilado toca el corazón, se encarna y se celebra. La celebración es la misma Palabra dramatizada, simbolizada.

¿Para qué ?

Es una verdadera experiencia de amistad íntima con Jesús, que se basa en el mensaje bíblico del encuentro anterior. La intensidad y belleza de los gestos y contenidos, lo mismo que la vivencia, depende de la asimilación y efecto del mensaje.

¿Cómo hacer este encuentro?

Es una celebración de la Palabra acogida y encarnada en el corazón de los jóvenes, y de acuerdo al lugar, al tiempo y al espacio puede ser: Jornada de oración, retiro, celebración de la palabra, representación bíblica, Eucaristía, en fin, todas aquellas actividades que ayuden al encuentro amoroso con el amigo Jesús.

 

      Proyección Misionera

      Es el tercer encuentro del mes

¿Qué es?

Es una acción concreta en la que los jóvenes misioneros comunican el mensaje aprendido y vivido en los dos encuentros anteriores. Es una palabra de Dios estudiada, meditada y celebrada que se vuelve testimonio misionero hacia los demás.

¿Para qué?

Para ayudar a los hermanos con la misión. Es el encuentro vivido afuera del grupo. Es salir a Evangelizar y a comunicar lo vivido, para familiarizarse con el dolor y la necesidad de los hermanos; es el encuentro en que la comunidad experimenta el amor de Jesús hacia ellos, por medio de los jóvenes misioneros.

¿Cómo se hace este encuentro?

Se pueden realizar múltiples actividades, por ejemplo visitas a otros grupos apostólicos, animaciones misioneras dentro y fuera de la parroquia, visitas a enfermos, a ancianitos, a las cárceles. Además, campamentos misión de grupos juveniles, asambleas familiares o juveniles, convivencias con niños.

Algunas actividades consideradas proyección misionera pueden realizarse dentro del colegio en caso de aquellos grupos fermentos de Juventud Misionera que son parte de las instituciones educativas.

Otras actividades pueden ser:

  • Enviar correspondencia a personas de la parroquia o diócesis que se encuentran fuera del país realizando tareas misioneras, para animarles en su vocación además de suscitar la oración y cooperación de estos misioneros
  • Motivar a las visitas a los encarcelados, asilos, a familias y niños necesitados, a otros jóvenes y grupos de la parroquia
  • Propiciar la animación misionera visitando a otros grupos, elaborando material de animación misionera, organizando campañas de ayuda para personas de escasos recursos
  • Compartir experiencias misioneras con los demás jóvenes a través de las Revista Misionera “El Salvador del Mundo”

 

 Vida de Grupo

 Cuarto encuentro del mes

¿Qué es?

El grupo revive la experiencia y estilo de Jesús, están con El y comparten su amistad. Es un refuerzo de los lazos de amistad entre los miembros del fermento.

Se busca la creación de vínculos de unidad, fraternidad y ayuda mutua; crecer juntos y crear un ambiente propicio para que todos se sientan como los discípulos con Jesús. Es también revisión de vida para celebrar el crecimiento del espíritu y del corazón misionero en cada joven y en el grupo.

¿Para qué?

Los jóvenes que gustan de compartir el dinamismo, la recreación, programación y valorización de todos los momentos de la vida espiritual, humana y misionera, encuentran el espacio necesario y así responder a la maduración de la dimensión social y eclesial del joven, abriendo estos espacios.

¿Cómo hacer este encuentro?

Pueden hacerse convivencias de grupo, paseos juveniles, caminatas, fiestas familiares y misioneras, juegos concursos, competencias, celebraciones de cumpleaños, juego del amigo  secreto, aniversario del grupo, jornadas culturales, evaluaciones de actividades, entre otros.

El misionero crece integralmente o desarrolla sus conocimientos (intelectual), estimula su vivencia (celebra, ora), abre sus manos y mueve sus pies (acción) y desarrolla sus relaciones (vive en fraternidad).

 

Este proceso formativo se adelanta con la ayuda de las Guías de Formación, las cuales presentan un esquema diferente para cada encuentro y están organizadas de acuerdo al nivel en que se encuentran los jóvenes.

En la Juventud Misionera se entiende la formación como un proceso, como un camino que se recorre conjuntamente con Cristo. Caminar ha de ser su actitud permanente, por eso se habla de niveles, es decir, de pasos que se van dando en el caminar desde la adolescencia y a lo largo de la juventud.

La JUMI se organiza en tres niveles: Amanecer Misionero(o pre-juvenil), Primavera Misionera (segundo nivel), Asumir el Reto (tercer nivel), con el deseo de comunicarse mejor con todas la edades.