Vive el adviento cristianamente

De su interes

Catequesis de Adviento en preparación al II ENAUEM

CATEQUESIS DE ADVIENTO EN PREPARACION AL

II ENCUENTRO NACIONAL DE LA UNIÓN DE ENFERMOS MISIONEROS

OBJETIVO: Prepararnos en este tiempo de adviento para recibir al señor en sintonía a la celebración del Segundo Encuentro nacional de la Unión de Enfermos Misioneros.

ORACIÓN DE PREPARACIÓN

El pesebre de Belén - meditación

Aquel pesebre, pobre y viejo, no había pensado en su vida que acogería al Niño Dios entre sus pajas. Nosotros, en cambio, sabemos que el Niño Jesús llegará el 24 en la noche

Autor: H. Gustavo Velázquez Lazcano, LC | Fuente: Catholic.net

Pregón de Adviento

Preparad vuestros corazones,
y Dios los llenará con su alegría.
Allanad vuestros caminos,
y el Señor os conducirá hacia la verdad.
Abrid vuestros hogares,
y Jesús, los inundará con su presencia.

¡Es Adviento!
Viene el Señor y, tal vez,
no nos preguntamos por qué ni para qué viene.
Aparecerá, el Señor, por y para los hombres
de buena voluntad.
Para todo aquel que, mirando hacia el cielo,
desee nueva vida y un amor de infinito valor.

Catequesis Litúrgicas sobre el Adviento

¿Qué es el Adviento?

Propiamente la palabra Adviento viene de la conjugación del verbo “venir” en latín (ad-venio) y significa propiamente “lo que esta por venir” o mejor “llegada” una presencia que ya ha comenzado. En el uso actual el adviento es un tiempo en que la Iglesia en su liturgia se prepara para la celebración del misterio de la encarnación del Señor; Dios viene y se acerca para nuestra salvación. Además el adviento tiene otras connotaciones pues, deja de ser sólo un acontecimiento conmemorativo, para hacerse actual y lanzarnos también hacia la meta definitiva de nuestra salvación.

Teología y Espiritualidad del Adviento

A la luz de la liturgia de la Iglesia y de sus contenidos podemos resumir algunas líneas del pensamiento teológico y de la vivencia existencial de este tiempo de gracia.

1. Adviento, tiempo de Cristo: la doble venida

La teología litúrgica del Adviento se mueve, en las dos líneas enunciadas por el Calendario romano: la espera de la Parusía, revivida con los textos mesiánicos escatológicos del AT y la perspectiva de Navidad que renueva la memoria de alguna de estas promesas ya cumplidas aunque si bien no definitivamente.