Generalidades DOMUND 2018

 

DOMINGO MUNDIAL DE LAS MISIONES 

¿QUÉ ES EL DOMUND?

El Domund es una Jornada universal que se celebra cada año en todo el mundo, el penúltimo domingo de octubre, para apoyar a los misioneros en su labor evangelizadora, desarrollada entre los más pobres. El Domund es una llamada a la responsabilidad de todos los cristianos en la evangelización. Es el día en que la Iglesia lanza una especial invitación a amar y apoyar la causa misionera, ayudando a los misioneros.

Los misioneros dan a conocer a todos el mensaje de Jesús, especialmente en aquellos lugares del mundo donde el Evangelio está en sus comienzos y la Iglesia aún no está asentada. Los territorios de misión.

¿POR QUÉ SE CELEBRA?

La actividad pastoral de los territorios de misión depende de los donativos del Domund. Este día es una llamada a la colaboración económica de los fieles de todo el mundo.

Las necesidades en la misión son muchas. Mediante el Domund, la Iglesia trata de cubrir esas carencias y ayudar a los más desfavorecidos a través de los misioneros, con proyectos pastorales, sociales y educativos. Así, se construyen iglesias y capillas; se compran vehículos para la pastoral; se forman catequistas; se sostienen diócesis y comunidades religiosas; se mantienen hospitales, residencias de ancianos, orfanatos y comedores para personas necesitadas en todo el mundo.

En los territorios de misión la Iglesia sostiene casi 27.000 instituciones sociales, más de un 22% de las que atiende en el mundo, y un número superior a 119.000 instituciones educativas, lo que representa más del 47% del total de centros de este tipo de los que se encarga. Todos estos proyectos son financiados con los donativos recogidos en el Domund. Las misiones siguen necesitando ayuda económica, y por eso es tan necesaria la colaboración de todos.

¿PARA QUÉ EL DOMUND?

El 37% de la Iglesia católica lo constituyen territorios de misión, un total de 1,111  circunscripciones eclesiásticas que dependen de la ayuda personal de misioneros  y de la colaboración económica de otras Iglesias para realizar su labor. 

Tú donativo ayuda a: el sostenimiento de los misioneros y sus colaboradores,  construcción de iglesias y capillas, formación cristiana, desarrollar proyectos sociales, educativos y sanitarios, etc.

¿CÓMO SE DISTRIBUYE EL DINERO EL DOMUND?

La Asamblea Plenaria de los Directores Nacionales de las Obras Misionales Pontificias, que se celebra cada año en Roma, distribuye equitativamente entre las solicitudes presentadas por los misioneros la totalidad de las aportaciones llegadas de todo el mundo. Por eso, la colaboración con el DOMUND se pide sin hacer referencia a proyectos concretos. Sólo un 15% de los donativos, como máximo, se utiliza para la administración de los bienes y la animación misionera.

¿CÚANDO SE REALIZA EL DOMUND?

Se celebra en toda la Iglesia Católica del mundo, el penúltimo domingo de Octubre.  En cada eucaristai de esta domingo cada parroquia menciona esta fiesta y hacen gestos de solidaridad con la Iglesia Universal.  Para este Año 2018  será el Domingo 21 de Octubre. Lo que tú aportes para este colecta, este Domingo en tu Parroquia servirá para financiar las diversas misiones que realiza la Iglesia en El Salvador y el Mundo.

¿CÓMO COLABORAR CON EL DOMUND?

En cada parroquia , comunidad o institución se han entregado sobres correspondientes a esta colecta; en la cual tu puedes hacer tu donativo; si tiene alguna dificultad o prefieres hacerlo a una cuenta de banco puedes hacerlo al BANCO SCOTIABANK , cuenta # 50-33041-8 a nombre de : Estefan Turcios Carpaña CTA Obras Misionales; o con tu director diocesano de OMP.

 

HISTORIA DEL DOMUND

Hace 92 años, el Papa Pío XI aprobaba la instauración en toda la Iglesia del Domingo Mundial de la Propagación de la Fe, el conocido DOMUND. Era el 14 de abril de 1926. Pío XI, el Papa de las misiones, como se le ha calificado por su interés en despertar la conciencia misionera, unía esta decisión suya a muchas otras que dieron un verdadero impulso a las misiones.

A las pocas semanas de ser Papa, en 1922, convierte las OMP  en Pontificias, es decir, las hace formar parte del corazón de la Iglesia, a la Obra de la Propagación de la Fe, a la de Infancia Misionera – conocida en aquel entonces como Santa Infancia – y a la Obra de San Pedro Apóstol del Clero Indígena. Las declara instrumento principal y oficial de la cooperación misionera de toda la Iglesia. Surgen así las Obras Misionales Pontificias como las conocemos hoy. Tres años después, en 1925, abre en el Vaticano, en el conocido patio del Belvedere, una espléndida Exposición Misionera, aprovechando la afluencia de peregrinos al año santo. Quería promover las vocaciones misioneras, suscitar el interés de los fieles por los problemas de las Misiones y excitar su generosidad espiritual y material.

En febrero de 1926, publica la célebre encíclica Rerum Ecclesiae, en la que reafirma la importancia y urgencia de los objetivos misioneros programados al principio de su Pontificado. “La Iglesia -afirma en esta encíclica- no tiene otra razón de ser sino la de hacer partícipes a todos los hombres de la redención salvadora, dilatando por todo el mundo el reino de Cristo”. 

Y es, precisamente en este año, cuando va a tener lugar otro hecho significativo: La Jornada Universal de las Misiones la establece el Papa el penúltimo domingo de octubre convirtiendo en efectivo un gesto que había sorprendido a todos el 4 de junio de 1922, en su primer año como Papa.  Se celebraba el tercer centenario de la creación de la Congregación Vaticana de Propaganda Fide, la congregación de las misiones, de la que dependen y forman parte las Obras Misionales Pontificias.  Pío XI, durante la homilía de aquel día, DOMINDO 17 DE OCTUBRE DE 1926  se quitó su blanco solideo y se lo presentó a los fieles, a los sacerdotes y a los obispos que llenaban San Pedro para pedir ayuda económica para las misiones.

 Antes de terminar ese año, él mismo consagrará a los seis primeros obispos chinos de la historia. El 14 de diciembre de 1927, este Papa verdaderamente de las misiones, proclamaba a santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, patrona de las misiones juntamente con san Francisco Javier. Dejaba claro, una vez más, que sin la oración y el ofrecimiento, que tanto había pedido a todos los fieles del mundo, «en vano se cansan los albañiles».

 Antes de terminar ese año, él mismo consagrará a los seis primeros obispos chinos de la historia. El 14 de diciembre de 1927, este Papa verdaderamente de las misiones, proclamaba a santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, patrona de las misiones juntamente con san Francisco Javier. Dejaba claro, una vez más, que sin la oración y el ofrecimiento, que tanto había pedido a todos los fieles del mundo, «en vano se cansan los albañiles».

EN EL DOMUND LA IGLESIA SE PROPONE: 
  • Promover la oración por las misiones.
  • Dar a conocer la situación de la misión en todo el mundo.
  • Favorecer la animación misionera de los sacerdotes y el Pueblo de Dios.
  • Dar a conocer la Obra de la Propagación de la Fe
  • Promover la cooperación económica como ayuda concreta a las misiones
 
La cooperación con las misiones no es cosa de un día

Hace algunos años la cooperación espiritual y material con las misiones parecía que era solamente para el mes de octubre o para el Domingo Mundial de las Misiones. Ahora sabemos que cuando hablamos de cooperación con las misiones, nos referimos a la responsabilidad misionera de todo el Pueblo de Dios, Obispos, sacerdotes, religiosos y laicos, cada uno según su vocación (AD 28, LG 17, PO 2) y esto no puede ser cosa de una vez al año. Que hermoso sería que hoy,  hagamos eco  en la vida de la Iglesia el documento de Aparecida, y todos ayudemos a  construir verdaderas «parroquia misionera», no solamente celebremos de la mejor manera posible el Domingo Mundial de las Misiones una vez al año, sino que la animación, formación y cooperación misionera, sean parte «vital» en el plan anual de pastoral misionera de nuestras parroquias.

EN PALABRAS DEL PAPA FRANCISCO: 

“No dejemos de realizar también hoy este gesto de comunión eclesial misionera. No permitamos que nuestras preocupaciones particulares encojan nuestro corazón, sino que lo ensanchemos para que abarque a toda la humanida”. Mensaje para el DOMUND 2016