Gracias Benedicto XVI por sus 8 años de Servicio

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Ante la noticia de que nuestro Ponitifice el Santo Padre Benedicto XVI , dispone su cargo como Obispo de Roma y Sucesor de Pedro, en la celebracion de la Jornada Mundial del Enfermo y los 100 años de ser erigida la provincia Eclesiastica del Divino Salvador del Mundo,la Iglesia Salvadoreña agradecemos grandemente lavida de servicio a Dios del Santo Padre y de manera especial estos ultimos8 años que nos ha guiado a luz del BuenPastor, como verdaderoguia desus ovejas, como ese verdadero Padre, amigo y servidor de Dios para toda la humanidad.

Como Comision Episcopal de Misiones, en sus instancias de trabajo como los son el Consejo Nacional de Misiones (CONAMI) y las Obras Misionales Pontificias (OMP); queremos decirle: ¡GRACIAS SANTO PADRE BENEDICTO XVI POR SU ARDUO TRABAJO EN BIEN DE LA IGLESIA UNIVERSAL! Nos unimos en oración por su salud, por sus alegrias, preocupaciones y sueños; que Dios le recompense grandemente su trabajo y lo encomendamos a nuestra Madre Maria, de manera especial este dia que celebramos a nuestra Señora de Lourdes, patrona de los Enfermos para que le cuide y guarde en todo momento.

Asi mismo pedimos aDios por la persona que Éldisponga como el nuevo sucesor de San Pedro.

atentamente

Comision Episcopal de Misiones
Obras Misionales Pontificias & Consejo Nacional de Misiones

— ———————————————————————————————————————————–

Ademas por este medio queremos dejarles la Noticia publicada por News.va sobre esta desicion del Papa Benedicto XVI y sus propias palabras al respecto.

(RV).- Os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice”.

Así lo afirmó el Papa durante el Consistorio Público Ordinario de esta mañana:

Queridísimos hermanos,
Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia. Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino.

Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando. Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.

Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.

Vaticano, 10 de febrero 2013
BENEDICTUS PP. XVI

Dejar un comentario